
A la espera del nuevo disco de Enrique Bunbury -cuentan que en septiembre verá la luz-, la Expo de Zaragoza ya ha tenido su gran momento: España. Manuel Vilas vuelve a mostrarnos todo lo que cabe, y no sobra, en una obra narrativa. Irónica, dulce, esperpéntica, precisa y difusa, ácida, divertida, atroz, sublime, noctámbula, loca y delirante.
Gritemos todos al unísono: ¡Viva España!
No hay comentarios:
Publicar un comentario