miércoles, 21 de octubre de 2015

REALIDAD Y PHOTOSHOP


EN 1953, Hugh Hefner fundó en su Chicago natal una revista para "adultos", Playboy. La portada del primer número de la publicación la protagonizó el gran icono del momento, Marilyn Monroe. En poco tiempo, Playboy se convirtió en una publicación de referencia, y comenzó a ser vendida en buena parte del mundo, creándose ediciones específicas en multitud de países. En todos los años de existencia, el gran reclamo de la célebre publicación norteamericana ha sido el de las mujeres que aparecían en su portada, aunque no debemos olvidar el nombre de algunos de los escritores que han colaborado: Cheever, Updike, Alberto Moravia, Borges, García Márquez, Kerouac, Nabokov, Joyce Carol Oates o Margaret Atwood. Tampoco son desdeñables, por su calidad, los textos aparecidos en este tiempo sobre música o cine. Hay quien señala que el nacimiento y difusión de Playboy influyó en el avance de las libertades sexuales, al mostrar, tal cual, el cuerpo desnudo de una mujer, y al reproducir historias de contenido seudoerótico, propiciando la normalización de algo que hasta entonces permanecía en la intimidad o en la clandestinidad. Liberación, en cualquier caso, sólo para los hombres, claro. A las mujeres, como siempre, las volvimos a dejar en el furgón de cola. Hasta 1973, veinte años después, no comenzó a publicarse Playgirl, por un grupo editorial que, por cierto, nada tenía que ver con Hefner. Después de varias décadas, la revista norteamericana Playboy ha anunciado que se acabaron las mujeres desnudas en sus páginas, su gran seña de identidad. Tras varias décadas de portadas y desplegables interiores con mujeres, tan bellas como retocadas, desnudas, los responsables dePlayboy dicen que se acabó, argumentando que es un sector comercial muy explotado, que cualquiera puede acceder a miles de mujeres desnudas con un solo clic de ratón y que a partir de ahora se van a dedicar a otra cosa, a ofrecer imágenes más insinuantes, con más ropa, tipo Instagram, creo que llegaron a decir. O sea, que la primera portada de este nuevo Playboy estará protagonizado por Kim Kardashian, me atrevo a vaticinar. 
El cambio de rumbo de Playboy ha coincidido con la polémica suscitada en nuestro país en torno a las fotografías retocadas de la actriz Inma Cuesta para un suplemento dominical. Sin adentrarnos en buscar al responsable de dicho retoque, no es el caso, la noticia ha llegado porque ha sido la propia actriz la que ha denunciado la manipulación de su propia imagen. Playboy ha sido durante décadas, en mayor medida según avanzaba el tiempo, el mayor estandarte del retoque y de la manipulación, hasta el punto de ofrecer en sus páginas las imágenes de mujeres... sigue leyendo en El Día de Córdoba

No hay comentarios: